sábado, 14 de junio de 2008

Anais...

There were always in me, two women at least,
one woman desperate and bewildered,
who felt she was drowning and another who
would leap into a scene, as upon a stage,
conceal her true emotions because they
were weaknesses, helplessness, despair,
and present to the world only a smile,
an eagerness, curiosity, enthusiasm, interest.

Siempre hubo en mí, al menos, dos mujeres
una mujer desesperada y perpleja
que siente que se está ahogando y otra que
salta a la acción, como si fuera un escenario,
disimulando sus verdaderas emociones porque ellas
son la debilidad, la impotencia, la desesperación
y presenta al mundo sólo una sonrisa,
impetu, curiosidad, entusiasmo, interés.

ANAIS NIN

lunes, 9 de junio de 2008

Alfonsina siempre tuvo razón

Por un momento su cuerpo
jugando con el viento
pareció cobrar vida.
Espejismo inútil y amargo.
ya lo dijo ella:"Las cosas que mueren jamás resucitan..."

perdido...

Este mar brioso ha sido alimentado con mis propias lágrimas.
No hay faro en la costa,
Auguro el naufragio de mi alma.

jueves, 29 de mayo de 2008

El Sexo de los Ángeles... Mario Benedetti

Una de las más lamentables carencia de información que han padecido los hombres y mujeres de todas las épocas se relaciona con el sexo de los ángeles. El dato nunca confirmado de que los ángeles no hacen el amor, quizás signifique que no lo hacen de la misma manera que los mortales. Otra versión, tampoco confirmada, pero más verosímil sugiere que, si bien los ángeles no hacen el amor con sus cuerpos por la mera razón que carecen de erotismo lo celebran, en cambio, con palabras, vale decir, con las orejas. Así, cada vez que Angel y Angela se encuentran en el cruce de dos transparencias, empiezan por mirarse, seducirse y sentarse mediante el intercambio de miradas, que, por supuesto, son angelicales. Y si Angel para abrir el fuego dice "Semilla", Angela para atizarlo responde "Surco". El dice "Alud" y ella tiernamente "Abismo". Las palabras se cruzan vertiginosas como meteoritos o acariciantes como copos, Angel dice "Madero" y Angela "Caverna". Aletean por ahí un ángel de la guarda misógino y silente y un ángel de la muerte viudo y tenebroso. Pero el par amatorio no se interrumpe. Sigue silabeando su amor. El dice "Manantial" y ella " Cuenca". Las sílabas se impregnan de rocío y aquí y allá, entre cristales de nieve, circula en el aire, sus expectativas. Angel dice "Estoqueo" y Angela radiante, "Herida", el dice "Tañido" y ella dice "Relato". Y en el preciso instante del orgasmo intraterreno, los cirros y los cúmulos, los estratos y nimbos se estremecen, entremolan, estallan y el amor de los ángeles llueve copiosamente sobre el mundo.

Te veo...

Te veo...
Cachamay.Bolívar